La promesa de la educación personalizada es tan antigua como difÃcil. Un buen tutor humano adapta su forma de explicar a cada alumno: simplifica para uno, reta a otro, da estructura al que la necesita. TutorIA intenta llevar esa adaptación a una IA conversacional para niños de 6 a 14 años.
El problema
Que la explicación y los ejercicios se ajusten al perfil del alumno —rendimiento general, TDAH, dislexia— y que haya continuidad: que el tutor recuerde en qué andaba el niño la sesión anterior, sus dificultades y sus avances.
Adaptación al perfil
El perfil del alumno condiciona el prompt y la estrategia pedagógica. Para un perfil con TDAH, el tutor da instrucciones más cortas, divide las tareas y refuerza con frecuencia. Para dislexia, ajusta el lenguaje y evita muros de texto. El mismo contenido se entrega de formas distintas según quién esté al otro lado.
Memoria entre sesiones
Aquà está la diferencia con un chatbot del montón. La mayorÃa olvidan todo al cerrar la pestaña. TutorIA persiste el contexto del alumno entre sesiones, de modo que puede retomar donde lo dejó y construir sobre lo anterior. Esa continuidad es lo que convierte una conversación en un proceso de aprendizaje. Además, un panel de seguimiento da visibilidad a los padres.
Stack
Construido con LangChain y un LLM servido por Groq (LLaMA) para respuestas rápidas, sobre FastAPI, e integrado en el portfolio Laravel. La recuperación de material de apoyo se apoya en un esquema RAG.
Qué aprendÃ
Que la "personalización" real en EdTech no es cosmética (poner el nombre del niño): es adaptar la pedagogÃa y mantener memoria. Sin continuidad entre sesiones, no hay aprendizaje, solo respuestas sueltas.
Publicado originalmente en adrianmoreno-dev.com.













